
¿Qué necesita un bebé recién nacido la primera semana de vida?
12/02/2026 17:34

¡Felicidades por la llegada de tu bebé! Los primeros días con un recién nacido en casa son tan emocionantes como desafiantes. Como mamá primeriza, es normal sentirse un poco abrumada con todo lo que hay que preparar. Seguramente has oído hablar de muchísimos artículos y cosas para bebés, pero ¿sabes cuáles son realmente necesarios en la primera semana?
No te preocupes: te ayudamos con los productos esenciales para la primera semana del bebé, aquellos básicos que te ayudarán a cubrir las necesidades de tu pequeño en sus primeros días de vida.
En esta etapa inicial, tu bebé principalmente come, duerme y ensucia pañales. Por eso, los elementos fundamentales se centran en esas rutinas: la alimentación, el descanso y la higiene del recién nacido.
¡Comenzamos!
Ropa de recién nacido.

La ropita del bebé es de lo primero en lo que pensamos al prepararnos para su llegada. En la primera semana, es importante contar con prendas cómodas, fáciles de poner y quitar, y adecuadas para mantener a tu recién nacido calentito sin sobreabrigarlo. La piel del bebé es muy delicada, así que elige telas suaves (idealmente de algodón) y evita etiquetas o costuras que puedan rozar.
¿Cuánta ropita necesita un recién nacido?
Puede que te sorprenda, pero no hace falta un armario enorme para la primera semana. Los bebés crecen muy rápido y en sus primeros días ensuciarán su ropa con frecuencia (entre regurgitaciones y cambios de pañal, yuju). Lo recomendable es tener varias mudas básicas pero sin exagerar en cantidad ni en talla recién nacido, ya que algunas prendas podrían quedarles pequeñas en pocos días. Prioriza ropa de talla 0-3 meses, porque aunque al nacer parezcan muy pequeñitos, ¡crecen suuper rápido!
Para orientarte, podrías tener aproximadamente:
- 4 a 6 bodies o peleles de algodón, que serán la prenda interior básica.
- 2 a 3 pijamas o monos con pie, cómodos para dormir.
- 3 a 5 conjuntos o mudas de diario (por ejemplo, un pantaloncito con una camiseta o body).
- 2 a 3 pares de calcetines o patucos para mantener sus pies calentitos.
- 1 o 2 gorritos de algodón, especialmente para los primeros días en que aún regulan su temperatura.

Prendas adecuadas según la época del año
Dependiendo de la época del año en que nazca tu peque, necesitarás ajustar el tipo de ropa:
Si es verano o hace calor: apuesta por ropa ligera y transpirable. Bodies de manga corta o tirantes, pijamas finitos y nada de sobreabrigar. Un gorrito de algodón para el sol y muselinas fresquitas para taparlo “lo justo” pueden ayudarte mucho. Y aunque fuera haga calor, mete siempre una capita ligera por si entráis en sitios con aire acondicionado.
Si es invierno o hace frío: asegúrate de tener prendas abrigadas como un saquito o manta para envolverlo, un mono o abrigo para salir, guantes o manoplas (también ayudan a que no se arañe la carita) y ropa de algodón de manga larga. Las capas son el mejor truco

Artículos para el cambio de pañal e higiene
Prepárate: tu recién nacido va a mojar y ensuciar muchísimos pañales cada día. Cambiar pañales se volverá una de tus actividades más frecuentes durante la primera semana (y meses siguientes, no te vamos a mentir). Por eso, tener una buena cantidad de pañales e higiene básica es esencial para mantener a tu bebé limpito.
Pañales, toallitas y cambiador

Sin duda, los pañales encabezan la lista de compras imprescindibles. Un bebé recién nacido puede usar alrededor de 8 pañales al día, ¡sí hija si, has leído bien! Asegúrate de tener suficientes pañales de tamaño recién nacido a mano. No hagas un stock enorme de la talla más pequeña porque los bebés crecen rápido y pronto necesitarán la siguiente talla.
Junto con los pañales, vienen las toallitas húmedas. Elige toallitas especializadas para bebé, que sean suaves y sin alcohol ni fragancia, para no irritar su piel sensible. Las toallitas te ayudarán en cada cambio de pañal a limpiar delicadamente la zona de guerra.
También es muy útil contar con un cambiador. Puede ser una mesa cambiadora con colchoncito o simplemente un cojín cambiador portátil que puedas colocar sobre una superficie segura (por ejemplo, sobre la cama o la cómoda). Lo importante es que tengas un espacio cómodo y seguro para apoyar al bebé mientras lo cambias. Nunca dejes al bebé solo encima, ni un segundo, porque aunque parece que no se mueve mucho, podría ocurrir un accidente. Prepara todo lo necesario antes de empezar a cambiarlo: pañal limpio, toallitas, crema, ropita de recambio si hiciera falta... Así no tendrás que andar buscando cosas a mitad del cambio.
Algo que puede facilitarte la vida es un cubo de pañales cerca del lugar de cambio, para tirar los pañales sucios rápidamente.
Cremas y cuidado de la piel del bebé
La piel del recién nacido es muy delicada. Para prevenir irritaciones, es aconsejable aplicar una crema protectora para el área del pañal en cada cambio o al menos por la noche, así evitas la dermatitis o rozaduras. Notarás que a pesar de tus cuidados, a veces el culito se enrojece; pero no te preocupes, sigue manteniéndolo limpio, seco y con su crema, y consulta al pediatra si ves irritación persistente.
Además de la crema de pañal, puede ser útil tener otros básicos de cuidado:
- Jabón neutro o gel de baño para bebés: lo usarás más adelante en sus primeros baños; que sea suave, sin perfumes fuertes y especial para bebés.
- Loción o aceite para bebé: para después del baño o si notas su piel seca. Algunos recién nacidos pelan un poquito al nacer; una hidratante suave puede ayudar, pero si no hace falta, mejor no embadurnarlo con "potingues".
- Cepillo de cerdas suaves: para peinar su pelito (si tiene) y ayudar con la costra láctea del cuero cabelludo si aparece.
- Limpiador de ombligo (alcohol 70% y gasas estériles): para el cuidado del cordón umbilical; forma parte del kit de higiene inicial.

Cuidado del cordón umbilical
Durante la primera semana, hay que revisar el cordón umbilical. Al salir del hospital tu bebé aún tendrá el muñón umbilical que quedará seco y se caerá solo, típicamente entre la primera y segunda semana de vida. Mientras eso ocurre, debes mantener esa zona limpia y seca para prevenir infecciones.
¿Qué necesitas para el cuidado del ombliguito? Básicamente gasas estériles y alcohol de 70º (o el antiséptico que te recomiende tu pediatra, ya que en algunos lugares aconsejan solo limpieza con agua hervida enfriada). Por lo general, te indicarán limpiar suavemente la base del cordón con una gasa humedecida en alcohol una o dos veces al día, y mantener la zona ventilada. Dobla el pañal por debajo del ombligo para que el cordón quede al aire y no se humedezca con el pipí.
Un punto clave: no debes sumergir al bebé en agua hasta que el ombligo haya sanado completamente. Es decir, nada de bañeras llenas en esta primera semana. En su lugar, puedes asearlo por partes (lo que llaman "baño de esponja"): limpia su carita con una esponjita o toalla suave humedecida, su cuello, axilas, manitos, genitales y pliegues con cuidado. Verás que los recién nacidos tampoco se ensucian demasiado más allá del área del pañal, así que este aseo es suficiente al principio.
El muñón del cordón se irá secando, volviéndose negro y finalmente se caerá solo. No intentes tirarlo; aunque esté medio colgando, espera a que caiga por sí mismo. Si notas enrojecimiento alrededor, mal olor o secreción purulenta, acude al pediatra.
¡Pero normalmente todo irá bien con unos cuidados sencillos!
El primer baño del bebé

Tras la caída del cordón (¡hurra!), llegará el momento del primer baño completo del bebé. Para entonces, es bueno tener lista una bañerita para bebés. Hay bañeras plásticas básicas muy económicas o incluso soportes que se colocan en la bañera grande/fregadero. Lo importante es que te resulte cómoda y segura para maniobrar con un bebé resbaladizo.
Ten a mano también:
- Capas de baño: son ideales porque permiten cubrir al bebé entero al sacarlo del agua y secarlo manteniéndole la cabeza abrigada. Con 2 o 3 toallas de bebé será suficiente.
- Esponja natural o paño suave: para no dañar su piel.
- Jabón líquido neutro o champú especial de recién nacido: apenas unas gotitas; muchas madres optan solo por agua tibia en los primeros baños o usar jabones muy suaves que no irriten ni hagan mucha espuma.
- Termómetro de baño : útil para comprobar que el agua esté a temperatura ideal (unos 36-37°C, tibia al tacto).
- Cambios de ropa y pañal limpios: prepara todo antes de bañarlo, así luego puedes secarlo y vestirlo rápido sin que pase frío.
Botiquín básico del recién nacido
Además de lo anterior, conviene tener un pequeño botiquín con elementos de cuidado para tu bebé:
(mejor uno apto para bebé)
✅ Imprescindible
🎯Para medir la temperatura si sospechas fiebre o el bebé está raro (muy decaído, muy irritable, etc.).
💡Tenlo localizado y con pila. En la axila es lo más práctico en casa; si dudas, consulta al pediatra.
(mocos y congestión)
➕ Útil
🎯Para ayudar a despejar la naricita si está congestionado y le cuesta mamar o dormir.
💡Mejor si lo combinas con suero fisiológico antes. Suave y sin pasarte, que la mucosa es delicada.
Tijeras o cortaúñas de punta redonda
(para recién nacido)
➕ Útil
🎯Para recortar uñitas y evitar arañazos en la carita (al principio son pequeños Lobeznos).
💡Hazlo cuando esté dormidito o muy tranquilo, con buena luz. Mejor poquita uña y a menudo que apurar.
Gasas estériles + suero fisiológico
(monodosis ideal)
✅ Imprescindible
🎯Para limpiar ojitos (si hay legañitas) o la nariz cuando haya mucosidad seca.
💡Usa una gasa por ojo (de dentro hacia fuera) y suero monodosis para máxima higiene.
Medicamentos básicos
(solo con indicación médica)
🟡 Opcional
🎯Para tenerlo a mano si el pediatra lo recomienda (por ejemplo, paracetamol pediátrico en gotas).
💡En la primera semana no se medica “por si acaso”. Dosis y uso siempre según pediatra (peso/edad).
Alimentación del bebé
La alimentación es otro pilar fundamental en la vida de un recién nacido. Durante su primera semana, tu bebé comerá con mucha frecuencia (aproximadamente cada 2-3 horas, a demanda). Ya sea que optes por lactancia materna exclusiva o alimentación con fórmula, conviene tener ciertos productos preparados para hacer de la hora de comer un momento más llevadero tanto para el bebé como para ti.

Lactancia materna
La leche materna es la mejor opción nutricional para el bebé. Realmente lo principal lo pones tú 😉. Aun así, hay algunos elementos que pueden brindarte comodidad durante la lactancia:
- Cojín de lactancia: no es estrictamente imprescindible, pero muchas mamás lo consideran su mejor amigo. Es una almohada en forma de herradura que te ayuda a sostener al bebé a la altura adecuada mientras le das el pecho, evitando que cargues todo el peso con los brazos y protegiendo tu espalda.
- Sostenes o sujetadores de lactancia: te facilitan la vida con sus copas desmontables para amamantar sin tener que desvestirte por completo.
- Discos absorbentes de lactancia: van dentro del sujetador para recoger las pérdidas de leche entre tomas y mantener la ropa seca. Los hay desechables y lavables; para la primera semana, cualquiera te apaña.
- Crema de lanolina para pezones: los primeros días pueden ser intensos para tus pezones. Una lanolina pura después de las tomas ayuda a prevenir grietas y aliviar molestias, y es segura para el bebé.
- Sacaleches: en la primera semana no suele hacer falta salvo que haya alguna dificultad, pero puede ser útil a largo plazo para compaginar con la vida

Alimentación con biberón

Si has decidido alimentar a tu bebé con leche de fórmula (o necesitas complementar la lactancia), deberás preparar artículos para biberón:
- Fórmula para recién nacido: ten al menos una o dos latas de la fórmula infantil recomendada por tu pediatra. Sigue al pie de la letra las instrucciones de preparación y usa agua segura.
- Biberones y tetinas: tendrás que esterilizarlos antes del primer uso. Lo ideal es tener varios (aprox. 4 a 6) para no estar lavando el mismo a cada rato. Al principio van genial los biberones pequeños (90–150 ml) con tetina de flujo lento para recién nacido.
- Esterilizador: durante la primera semana se suele recomendar esterilizar a diario. Puedes hervirlos en una olla unos minutos, usar un esterilizador a vapor o sistemas en frío con solución desinfectante apta para material de bebé.
- Cepillo escobilla para biberones: imprescindible para lavar bien por dentro biberones y tetinas. Lava siempre con agua caliente y jabón tras cada toma, usando la escobilla para llegar al fondo y rincones, y después esteriliza.
Cosas en común para cualquier tipo de alimentación
Ya sea pecho o biberón, hay ciertos accesorios útiles en la hora de comer:
(algodón suave)
✅ Imprescindible
🎯Para proteger la ropita del bebé (¡y la tuya!) de babitas, leche derramada o regurgitaciones.
💡Ten varios a mano: se ensucian rápido y agradecerás no estar lavando a cada toma.
(multiusos)
✅ Imprescindible
🎯Para apoyarlos en el hombro al sacar el aire y evitar manchas si el bebé expulsa un poco de leche.
💡Son súper apañadas: manta ligera, tapar del sol, cambiador improvisado, limpiar babitas… con 3 o 4 vas sobrada.
Para dormir y descansar
Dormir es la otra gran actividad de tu recién nacido y la que mas horas se va a pasar haciendo. En sus primeros días, tu bebé puede dormir entre 14 y 17 horas en total por día, aunque no te emociones: lo hará en tramos muy cortos. Por tanto, preparar un ambiente seguro y cómodo para su sueño es fundamental, tanto de noche como para las siestas.

La cuna o minicuna
Desde el primer día en casa, necesitas un lugar para que el bebé duerma.
Las opciones más comunes son:
- Cuna: te durará mucho más tiempo, pero ocupa más espacio. En la primera semana puede verse enorme para un bebé tan chiquitín, pero colocándolo con seguridad (piecitos al fondo de la cuna, con un saquito o arrullo) estará perfecto.
- Moisés o minicuna: es más pequeña, portátil y muy acogedora para el recién nacido. Muchos padres eligen una minicuna al lado de su cama los primeros meses para tener al bebé cerquita.
Ropa de cama y colchón

Para el lugar de dormir, necesitas muy pocas cosas:
- Colchón para Plagiocefalia: el colchón de la cuna o moisés debe ser firme y del tamaño exacto, sin dejar huecos en los bordes. Te recomendamos también que sea recomendado para plagiocefalia.
- Mantas ligeras o sacos de dormir: lo ideal para abrigar sin peligros es un saquito de dormir o un arrullo con manta ligera tipo muselina. A muchos recién nacidos les encanta ir “recogiditos” porque les recuerda el útero. Si usas manta, métela por debajo del colchón a la altura del pecho y deja los bracitos fuera, para que no pueda subirse a la cara.
No te alarmes si tu recién nacido parece un dormilón o si, por el contrario, lucha contra el sueño. Mientras se despierte para alimentarse cada pocas horas y moje pañales, todo está bien.
Ayuditas para el sueño (opcionales)
Hay algunos productos que no son obligatorios, pero sí pueden ayudarte a crear un ambiente más tranquilo para que el bebé descanse mejor (y tú también). La idea no es comprar por comprar, sino tener a mano “ayuditas” que, según el bebé, pueden marcar la diferencia.
- Luz nocturna: para las tomas y los cambios de pañal de madrugada, una lamparita suave viene genial. Así no tienes que encender la luz fuerte del techo, que suele espabilar al bebé (y a ti) más de la cuenta.
- Vigilabebés: en la primera semana normalmente estás pegada al bebé, pero si alguna vez duerme en otra habitación o tú quieres moverte por casa con un poquito de tranquilidad, un monitor (solo audio o con cámara) te permite supervisarlo a distancia.
Paseos y viajes en coche
Aunque la primera semana seguramente pases la mayor parte del tiempo en casa recuperándote y adaptándote al bebé, hay un elemento de seguridad que es imprescindible desde el día uno: la silla de coche para bebés. Además, pronto puede que quieras dar un paseíto corto con el peque o debas ir al pediatra, así que conviene tener listo también el carrito.
Silla de coche

Si tienes coche, no podrás salir del hospital sin una silla de coche apropiada para recién nacido.
Lo esencial es:
- Que sea una silla homologada para recién nacido: normalmente del grupo 0+ (0–13 kg) o una silla convertible que sirva desde el nacimiento. La clásica es el huevito o maxicosi.
- Instalación correcta: debe colocarse siguiendo las instrucciones (con cinturón o base ISOFIX, según el modelo).
- Siempre a contramarcha y en el asiento trasero: en esta etapa es lo más seguro. Y nunca lleves al bebé en brazos en el coche, aunque sea “solo un momento”: la silla es irremplazable para su seguridad.
- Arnés bien ajustado: comprueba que queda firme (que quepan uno o dos dedos entre el arnés y el pecho, no más) y que las correas pasan por encima de los hombros. Si la silla trae reductor, úsalo si tu bebé es muy pequeñito.
Carrito de paseo

El cochecito (o carrito) es otro de esos importantes. En la primera semana igual apenas lo usas: quizá para un paseíto corto para tomar aire o para ir a alguna revisión médica. Aun así, merece la pena tenerlo ya listo (o por lo menos, tener claro cuál vas a usar), porque cuando lo necesites… lo vas a necesitar ya 😅.
Muchos carritos vienen en 2 piezas: capazo, y la silla de paseo. Al principio, lo más habitual es tirar del capazo para llevar al bebé tumbadito y cómodo.
Si tu carrito no incluye bolso, te vendrá genial uno con cambiador. Ahí llevarás lo básico cada vez que salgas: pañales, toallitas, cambiador portátil, una muda, más el chupete si lo lleváis. Aunque sea un paseo de 10 minutos, créeme: los bebés tienen un don especial para liarla justo cuando vas sin repuestos 😂.
Y según la época del año, hay extras que no son imprescindibles pero sí muy prácticos: sombrilla o parasol, plástico de lluvia, saco de abrigo para el capazo, etc. Son detalles que hacen el paseo más cómodo y seguro, sobre todo cuando el tiempo no acompaña.
Otra opción que muchas mamás utilizan desde el primer día es el porteo: llevar al bebé pegadito a ti con un fular portabebés o mochila ergonómica. Un portabebés adecuado para recién nacido (hay fulares elásticos que son geniales para empezar, o mochilas evolutivas desde 3.5 kg).
Otros accesorios útiles (opcionales)
(con arnés de seguridad)
➕ Útil
🎯Para calmar al bebé con el vaivén y tener un ratito las manos libres (ducha rápida, comer algo, etc.).
💡Úsala ratitos cortos y siempre vigilando; en la primera semana puede que ni le interese aún.
(vapor frío)
➕ Útil
🎯Para mantener el ambiente más cómodo si el aire está seco y ayudar a que no se resequen las vías respiratorias.
💡Va genial en climas secos o con calefacción fuerte; límpialo bien para evitar moho y bacterias.
(butaca o mecedora)
➕ Útil
🎯Para darte comodidad en las tomas largas (pecho o biberón) y cuidar tu espalda, sobre todo de noche.
💡Si ya tienes un butacón cómodo en casa, úsalo y listo. Si no, valora si te compensa según espacio y presupuesto.
Menos es más y el amor, lo más esencial
En resumen, querida nueva mamá, espero que esta guía te haya aclarado cuáles son los productos esenciales en la primera semana de tu bebé. Desde BebéCenter, queremos transmitirte que tenemos todo lo que pueda llegar a necesitar, y si te siguen quedando dudas, estamos para asesorarte para que disfrutes al máximo del camino con tu peque.
La primera semana con tu recién nacido estará llena de descubrimientos, ojeras, pañales... ¡y muchísimo amor! Confía en tu instinto, pide ayuda si la necesitas y disfruta cada momento con tu bebé.
Recuerda que los bebés realmente necesitan muy poco al principio. Las cosas que hemos enumerado son apoyos para facilitar esas necesidades, pero el cariño y la atención que tú le das son insustituibles.
Ánimo en estos primeros días y recuerda:
¡Vas a hacerlo muy bien!


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